Si, que alguien nos diga (claro no Don Raymundo Riva Palacio), porque los mexicanos encuestados aprueban “el trabajo” de AMLO y que es o en que consiste su trabajo, que entendemos, está detallado en la Ley General de la Administración Pública, que no ha leído evidentemente el actual Presidente.

Normalmente nos enteramos por sus pláticas mañaneras de la “agenda” de gobierno del día, de quienes serán objeto de críticas, burlas, plegones, indirectas, agresiones “suavecitas” y chistorines.

Quienes leen periódico tendrán acceso a sus comentarios en forma resumida, con el sesgo propio de la dirección del diario.

Los que observan su teléfono celular recibirán las notas y artículos de los diferentes medios de comunicación que sean de su gusto.

No faltarán enfrentamientos y comentarios, además de insultos y denuestos y pensamientos inteligentes en las “benditas redes sociales”.

Escuchar o ver las noticias en la tv abierta o de paga, después de las pláticas mañaneras, en voz de locutores y comentaristas también durante el día en la radio, sabremos para decirlo en forma generosa de las acciones de gobierno de AMLO.

En lo que vamos de este documento, no se ha podido identificar en que consiste la aprobación del trabajo de AMLO por los encuestados y que muestran que siete de cada 10 mexicanos aprueban su “trabajo”.

La suma de componentes de la comunicación diaria, más a los mexicanos que les guste chutarse la plática mañanera completa, proporciona un contexto o fotografía de, también para decirlo generosamente, las instrucciones e indicaciones para que miembros de su gabinete se apliquen y nunca sabremos si se aplicaron o no.

No faltan los verbos: ordené, pedí, instruí, solicité, invité, etc., para que se vayan conformando los acuerdos de la plática del día.

Tampoco falta la presencia física y a veces verbal de su gabinete, para que explique con detalle a través de gráficas de PowerPoint el tema de su competencia, mejor dicho, incompetencia.

Así las cosas, transcurren los días, semanas y meses del trabajo que aprueban según las encuestas 7 de cada 10 mexicanos y hasta ahora al aprobar su trabajo no sabe que está aprobando cada uno de los 7 mexicanos que, según esto apoyan su trabajo.

Después de oírlo hablar, gesticular, titubear, retomar el hilo de la plática y tenerlos en espera de que tenga continuidad lo que va a expresar, a pesar de que muchos comentaristas digan que conecta con la gente de su pueblo, no deja de repetir:

. Ya acabé con la corrupción

. Trajimos los medicamentos que faltaban del extranjero

. Se acabó el huachicol

. Los adversarios están en desacuerdo

. Los neoliberales masoquistas que no quieren que cambie el gobierno

. No se reprimirá al pueblo

. Ya hay trabajo y educación para los jóvenes

. Ningún estudiante será rechazado

. Ya hay estado de derecho

. No hay chivos expiatorios

Y así se podría seguir sin parar durante un rato, es como un disco de vinilo rayado.

En sus viajes por las clínicas maquilladas del IMSS, saturadas con sus adeptos e invitados que van a recibir simbólicamente apoyos, nuevamente gritonea y critica el sistema de salud que no atendía a los pobres y humildes, la falta de médicos y medicamentos, equipos e instalaciones dignas, etc., ofreciendo que todo va a cambiar.

En forma resumida, son sus “jornadas de trabajo” que su pueblo entiende como su trabajo y que lo aprueba, es el argumento que sus apologistas y varios comentaristas nos venden como su legitimidad, su gran popularidad, con la cual legitima decisiones, que hasta el día de hoy se traducen en nada que sea comprobable, verificable y que físicamente pudiera materializarse.

Como ejemplo: trabajan al 48% de su capacidad las 6 refinerías y no sabemos que se hace con los barriles de gasolina que supondríamos se traducirían en litros baratos de gasolina y Diésel, cosa que no ha sucedido.

Otro ejemplo, se aseguró el abasto de medicamentos con ahorros de $120,000 millones, no sabemos que medicamentos, en que volumen, en donde fueron entregados, a cuantos enfermos se les empezaron a entregar y muchísimo menos, en donde está físicamente el presupuesto ahorrado o en su caso, físicamente en que se aplicó.

Se nos trata de hacer creer que todo lo que ha hecho es demoler instituciones, simplemente les ha cambiado de nombre y el ejemplo emblemático es la SEDESOL, que íntegramente pasó a ser la Secretaría del Bienestar.

Definitivamente si ha socavado la autonomía de organismos que vamos a decir, cuidan y vigilan que las dependencias del ejecutivo cumplan con su trabajo, incluido el poder judicial en el cual el Presidente Magistrado Zaldívar se declaró pejista de corazón y convicción.

Se nos ha dicho de reingenierías de Pemex, CFE, Policía Federal, Seguro Popular, así como el inicio de las obras magnas del Presidente.

Nunca ha trabajado con gobernadores de su movimiento para iniciar obras de infraestructura, vamos, ni para inaugurar una escuela o un centro de salud.

Nunca ha trabajado con el Canciller y Olga para atender y escuchar a los migrantes, proveerlos de habitación, vestido y sustento.

Nunca ha trabajado para ningún acuerdo o convenio y solo hemos sabido que ha escrito cartas.

No lo hemos visto dar un solo lapizaso, presidir reuniones de su gavilla, trabajar en acuerdos con embajadores extranjeros, inaugurar algo.

No lo hemos visto ni sembrando, ni plantando arbolitos, tampoco en los trabajos de reconstrucción de los sismos de hace 2 años, supervisando trabajos de la Guardia Nacional, visitando universidades o tecnológicos públicos y privados, aplicación del Plan DN3 en Baja California Sur, en fin, trabajar.

Quizá los que lo aprueban se han identificado con trabajos de no trabajar, que solamente se han enfocado a combatir, según AMLO, la corrupción e impunidad, pero nunca resolviendo en el día a día los muchos requerimientos de su pueblo humilde y pobre.

En fin, no se trata de seguir enumerando, es tratar de explicar como conecta AMLO con su lenguaje, con su gente, a la cual no le interesa, si sube o baja impuestos, sino pide prestado, si hay o no aeropuerto, solo le importa recibir el dinero de nosotros para hacer labor social y seguir con su popularidad y aprobación.

De las Leyes del Filósofo de Güemes todo lo que sube debe de bajar por su propio peso, así deberá pasar, claro excepto los precios, que es lo que estamos viviendo, carestía, disminución del poder de compra personal y familiar, inseguridad, falta de medicamentos, falta de empleo y así podríamos seguir, tarde o temprano el hilo se rompe por lo más débil.

Sino hay trabajo de AMLO no hay rendición de cuentas, sin rendición de cuentas son puros actos de fe que pronto, como ya está sucediendo con las nóminas de los servidores de la CDMX mostrarán la corrupción rampante en los padrones y en los pagos acumulados a personas con más de 110 años.

El vivir en el delirio, sin trabajar, pasará la factura a AMLO y de remoquete a nosotros.

Publicado por DonHectorDice

Tengo experiencia en Consultoría y Auditoría en los sectores público y privado; diseño y uso de herramientas para evaluación y análisis de información. Conocimiento en temas de Salud, Seguridad, Educación y Desarrollo Social.

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