NO MENTIR, NO ROBAR, NO TRAICIONAR

En campaña todo funciona, es solo criticar a los oponentes, enfrentarlos, retarlos, desafiarlos, denostarlos y descalificarlos, también se ofrecen cambios que siempre se ofertan, beneficiarán al respetable; todo lo malo, corrupto, ineficiente, ineficaz, costoso, inútil y suntuario cambiará, se transformará, se refundará, se reestructurará y todo lo sobrante, que seguramente va a ser todo, se demolerá y todo ello para el bien del respetable, claro y de todos.

LA PEJENEJEZ SUBLIMADA, MÁS DELIRIOS

Sorprende a todos, con la seguridad y aplomo del mentiroso profesional y empedernido disfrazador de la realidad y que vende espejitos a quien desea comprárselos, empecemos con la siguiente aplicación de aritmética simple, las sucursales del Bansefi:

EL BAILE DE LAS CIFRAS

Realmente el presidente no es una persona como dirían las abuelas “de números”, lo manifiesta claramente en sus monólogos mañaneros, es bien sabido que cuando da una cifra, dice que es suya, es de su fuente de información y en automático se acepta su palabra como un acto de fe que es una práctica también de todas las gentes que laboran con él y que manifiestan solamente con su palabra su trabajo y nada más.