EL BAILE DE LAS CIFRAS

Realmente el presidente no es una persona como dirían las abuelas “de números”, lo manifiesta claramente en sus monólogos mañaneros, es bien sabido que cuando da una cifra, dice que es suya, es de su fuente de información y en automático se acepta su palabra como un acto de fe que es una práctica también de todas las gentes que laboran con él y que manifiestan solamente con su palabra su trabajo y nada más.

LAS DISTRACCIONES

Ha sido una práctica común, el que nos distraigamos cuando estamos ocupados en casa, el trabajo, la escuela, la calle, la compra del mercado o del super y la mayoría de las veces lo logramos, a través de un giro en una plática, una imagen, una llamada al celular, la noticia o la música en el radio, en fin, no acabaríamos nunca.